Reflexión UD2
Cinco de la tarde, salimos de trabajar. Hoy es miércoles, toca clase de inglés a las seis en la EOI y el cercanías vuelve a llegar tarde. ¿Llegaré a tiempo? Hoy tenía una redacción por entregar, la acabaré de perfilar por el camino... ¿Cuántos de nosotros nos hemos visto alguna vez reflejados en una situación así? Y sobretodo y más importante, ¿qué podemos hacer como profesores para ayudar a un alumno que se encuentre en una situación similar? Las personas son bien distintas, cada uno de su madre y de su padre, pero creo que a todos nos gusta sentirnos respaldados o comprendidos cuando no podemos dar el 100%. La relación alumno-profesor tiene límites, pero un simple "¿como va todo?" acompañado de una sonrisa antes o después de clase y el establecimiento de cierta complicidad puede marcar la diferencia. Ni el mejor plan de clase puede funcionar sin ese clima favorable, porque cada persona es un mundo y nosotros somos los encargados de tirar adelante esa clase lo mejor posibl...
¡Qué original e inspirador!. Enhorabuena por el trabajo.
ResponderEliminarUn saludo